lunes, 20 de noviembre de 2017

1847* un ciego crea su propia versión de la realidad a partir de una experiencia y perspectiva limitada. ¿Cómo puede una persona, con un limitado conocimiento de la verdad, tornarla en la única versión de toda la realidad?

N°1847 | 19NOV2017  | Año 12

LA INOCENCIA NO ES DE GOMA




Por más que Héctor Amodio Pérez (HAP de ahora en adelante) insista en su inocencia total creo que está perfectamente establecido que su colaboración con el enemigo es lo que siempre ha sido: una traición a sus propias ideas, a lo que se proclamó como ideal alguna vez y, fundamentalmente, a otros que eran militantes.


por c.e.r. 19/11/17


La derrota del 72- sin embargo- no se explica solamente por el peso de esa traición. Ni la él particularmente, ni la de los otros implicados en su caso. Hubo también otras traiciones, particularmente las de las otras personas de dirección que estuvieron también en “el Florida”. Wassen, Marenales, Maneras, EFH, Rosencof, José Mujica, pero persiguiendo otros fines particulares, hicieron lo mismo. 

Es sobre la base de esa similitud de conductas que HAP pretende establecer su inocencia total. No percibe que esa vía argumentativa es una vía corta y al final está cerrada. El tema no está en la “TRAICIÓN” (que existió) sino los motivos y actitudes que llevaron a la misma.


¿Cómo fue que se llegó a que ciertos jefes con responsabilidad, se atribuyeron la potestad de decidir por los demás sin hacer consulta a la inmensa mayoría de la militancia?


Hay una vía explicativa, un hilo conductor, a la cual nos afiliamos: en el proceso de la lucha que comenzó en el 63 y que termina en la derrota del 72, la organización fue sufriendo transformaciones paulatinas y, de lo inicial, en la transformación, llegó a su perversión.


Los “jefes” a través de la necesaria “compartimentación”, fueron alterando los procedimientos internos: la “COMPARTIMENTACIÓN”, el “VERTICALISMO”, el “APARATISMO” y la “COOPTACIÓN”, fueron, en ese proceso, recursos a los que recurrió incesantemente.

El resultado fue que el poder real se concentraba “en el aparato” y los jefes que lo formaban. Allí se acordaba, se transaba, se chalaneaba. Jefe que se opusiera constantemente o, personalidad “referente” que discrepara, era apartado. 

Ya antes de Almería, esta transformación estaba en proceso, pero después de Almería se consolidará. Habrá protestas en algunas columnas sin embargo.
 Y cuando los problemas se hacían muy graves y decenas de militantes empezaban a cuestionar cosas, aspectos, jefes y actitudes, en vez de atender la cuestión  o cuestiones que criticaban, se les “intervenía” y se les dispersaba, expulsando –en el proceso- lo que los “interventores” señalaban como los elementos críticos más peligrosos para los intereses generales del “APARATO”
De tanto repetirse el proceso, el aparato, fortalecía su propio poder y, al mismo tiempo, se anquilosaba, se iba haciendo cada vez más rígido y, a la vez más pragmático. 

Llego un momento en que el “APARATO” y los que lo integraban se creían que eran un  poder absoluto e infalible. Los peores de todos ellos llegaron a creerse que tenían “coronita” y, la misma, les daba poder para prescindir de la organización y la militancia y hacer lo que les viniera en gana. La militancia dejó constancia de esas anomalías, las llamó “los libretazos”


La militancia, el resto de los compañeros, inclusive los “simpatizantes”, eran una masa de maniobra, descartables en cualquier momento, por los que se consideraban superiores porque eran “la vanguardia”. En algún documento se estampó ese desprecio, eran “el cascarriaje”


“Cantá para abajo” fue una recomendación de algunos jefes a sus subalternos inmediatos en el 72, que la inteligencia militar captó inmediatamente y, la utilizó en sus interrogatorios para desmoralizar a todo militante capturado.
Sin embargo todas esas fuerzas civiles –las militantes y las colaboradoras- eran las que hacían posible que hubiera una “organización”. 

Eran una fuerza humana y material imprescindible. Dilapidar esos recursos, como se hizo, fue lo que después impidió una reorganización. En el 72 se quebró “la confianza ilimitada” y después del 85, la exigencia de una “autocrítica” fue un escollo que llevó a liquidar el MLN-Tupamaros viejo  y a formar el MPP


El problema para todos estos “jefes” desde-  las “vacas sagradas” en la cúpula-  a los diferentes niveles en el escalafón de las diferentes columnas, eran prolongar y mantener ese “status” al que habían llegado dentro del aparato. Solo muy honrosas excepciones, mantenían ante el proceso que contemplaban críticamente, una actitud de reserva que les impedía sumarse al mal ejemplo que daban “los jefes”, entorno, en el que se movían y actuaban. 

Esas raras golondrinas sin embargo nunca llegaron a hacer verano. Perduran – sus actitudes honrosas- en el recuerdo de los compañeros y perduran con respeto.
Podríamos ilustrar lo que decimos y afirmamos –cada vez más seguros y convencidos- a lo largo de 45 años (y con una mayor comprensión del mecanismo) con ejemplos, pero solo servirían para alargar esta nota.

 Decimos para HAP, que vaya anotando: “vacas sagradas”, “cascarriaje”, “libretazos” son todas perlitas de una cadena, un hijo rojo, de la memoria militante que después la “HISTORIA OFICIAL” silenció con rencor y ferocidad. Son las palabras-testigo de sus múltiples delitos, fechorías y violaciones de la legalidad interna.


Digamos algo más, el “APARATISMO” y la mentalidad APARATISTA no se acabó con la derrota. Por allí andan decenas de antiguos “jefes”, “responsables”, “sub comandos” a los cuales jamás se les ha caído una idea interesante, con la pretensión de que son oráculos infalibles y que los demás deben arrodillarse ante su falta de genio y las verdaderas burradas que dicen, cada vez que abren el cuajo. Todo, en función de que alguna fueron jefes, vaya pretensiosos!!!
Héctor Amodio Pérez, es un buen ejemplo


A HAP ahora, le ha venido la manía (o el delirio) de creer que con su aparición –hace cuatro años escasos, 2013- sus dos libros y el sinfín de entrevistas televisivas ha hecho un aporte  fundamental que supera en mucho todo lo que otros han hecho antes.


-“Dejáte de cosas Negro, bajáte del burro!!!” Vos, con esa cabalgadura, no sos ningún prócer.


Un análisis de las apariciones televisivas minucioso, bastaría para mostrar todos los cambios de posición que HAP ha tenido. Todas sus “oscilaciones”. Desde la primera, con el Pereyra, allá en España. Entonces afirmaba –porque el Pereyra se lo preguntó, como buen agente burgués de los patrones que le dieron el carguito- que pensaba de lo que “había” en Uruguay y HAP, se apresuró a señalar que tenía una foto de Mujica en alguna pared. Después Mujica lo metió en cana y entonces HAP,  contraatacó con sus recuerdos del “plomito” que era en Punta Carretas el “Ulpiano”


Con Sendic –contra el cual se centraban todos sus resentimientos- ahora nos dice que alguna vez …¿dónde? ¿Cuándo?... Habría proferido el juicio de “El Negro tenía razón”. ¿Va en camino de hacer las paces con aquel gran jefe? ¿Va a recorrer el camino de Zabalza que de “denigrador” del “loco” pasó a “apologista ferviente” con libro y todo?


¿Ve HAP, ahora, claramente, como todos Uds. Están cortados por la misma tijera? ¿Se da cuenta como en sus bamboleos, vacilaciones y oscilaciones, todos Uds. pueden llegar a lo que el “Pepe” ha formulado brillantemente en el paradigma “Como te digo una cosa…, te digo la otra”


Si HAP no lo ve, no lo constata, esperemos que el público lector, si lo haga. Para mi es evidente.


Los capitalistas asociados en las inversiones mediáticas nacionales (prensa, radio, televisión), esa parte de la escuálida burguesía dependiente oriental, se la han hecho fácil a HAP. Lo meten en tertulias y paneles, donde ellos a través de sus testaferros –los redactores, el panelista convocante- seleccionan los invitados.  

Así desfilan “celebridades” que son nulidades y “oficialistas” del EME-Pepismo de segundo rango y todos se lucen con su ignorancia supina de la historia reciente y los otros, los que la juegan de “críticos” con sus rencores de pacotilla ni siquiera pensados seriamente. Y claro, en esos paneles de ciegos, HAP, que la va de “tuerto” es el rey. Las “gana todas” y se va –engañado- de esa verdadera comedia, creyéndose que “estuvo brillante” sin darse cuenta que le armaron un circo. Como dice el slogan radial:

“Algún día, algún día…algún día te vas a avivar”


El título de este artículo, sin embargo, está centrado en un tema: la inocencia no es de goma.


Cuando HAP, reapareció en 2013, sembró su aparición el pánico entre el “oficialismo tupamaro”, los mismos que lo habían tratado como un “perro muerto” y habían acumulado contra él las viejas calumnias y, otras, que vinieron después, por extensión.


Conviene recordar la especificidad de aquellas acusaciones:


a) HAP era, conjuntamente con Alicia Rey Morales y “el Tino”, los “únicos y principales traidores y b) la “derrota” se debió a la acción de colaboración de ellos. Después le agregaron el c) los necesarios y premonitorios “antecedentes” de los que se dieron cuenta “después”: el asuntito “televisor”, las “libras de MAHILOS”, y varios otros más.


Con ese alibi como divisa, se “salvaban” varios y se “tapaban” las cacas propias muchos otros. La “historia” se escribió por uno de los principales involucrados en las “negociaciones” que nunca fueron tales, EFH, pero se salvaban otras figuras políticas que habían pelechado: José “Pepe” Mujica, la “Tronca” Topolansky, Julito Marenales, el “ruso” Rosencof, entre los más conocidos y varios otros que fueron “peones” en la farsa, pero que por diferentes motivos, después fueron “perchados”:

 Jorge Manera Lluveras, el “contador” Cámpora, y varios otros “comparsas”: los que colaboraron en “los ilícitos”, los que recorrieron el espinel de los cuarteles buscando “ colaboradores” versados, los que salieron “a explicar la jugada” en los cuarteles a los otros presos y, un montón de otros “papanatas” más.


Para el 2013 muchos de ellos sabían –desde el 2004 venían apareciendo libros reveladores- que la vieja historia en la que habían creído unos por incapacidad e ignorancia y otros por mero oportunismo y, en su momento, para “zafar” de la biaba, que el asunto no daba para más, que toda la construcción estaba minada y que solo era cuestión de tiempo para que se derrumbara estrepitosamente. HAP ahora, cree que fue “fundamental”. 

No es así. Se confunde como el loco de la primera Gran Guerra que tiró de la cadena justo en el momento que una bomba caía sobre el manicomio. Sobreviviente, el loco, entre los escombros y preguntado solo atinó a responder: 
“No sé, tiré de la cadena y se vino todo abajo”


HAP es inocente, pero solo del balurdo que otros le cargaron.

  No pretenda ahora, que es totalmente inocente. Menos aún nos atiza con una acusación falsa: “que fuimos cómplices” y por favor, deje de citar a Raul Sendic Antonaccio como su reivindicador. Pelee “la suya” como en el 72, pero peléela solo.

Por algo le dieron no uno, dos pasaportes: tenía bien ganado “los garbancitos”


c.e.r. - postaporteñ@ 1847 - 2017-11-19 






¿QUÉ LEE LEICHT?

 

Parece que lee a Amodio




Federico Leicht, en su libro “30 mitos de la historia reciente” menciona el caso del arsenal de Saúl Feldman, muerto al final del 2000. 


Sugiere que su arsenal "pertenecía a los Tupamaros", versión de Jorge Batlle, Federico no lo atribuye a éste sino a Jorge Díaz, que dijo una cosa totalmente diferente, y luego dice:
"Pocos días después se supo de la pertenencia de Feldman al Movimiento de unificación Socialista Proletario (MUSP). En 2015 Héctor Amodio Pérez confirmó (sic) estos datos: dijo que Feldman 'recibió cursillos de armas que yo les impartí cuando todavía estaba en la legalidad'”


por Fernando Moyano 18/11/17



Hablar de los muertos es fácil. Tomar la palabra de Amodio como fuente de verdad, realmente es difícil de entender. Además totalmente innecesario, Amodio nunca tuvo nada ver que con el MUSP (por suerte para el MUSP) pero el pasaje de Saúl por esa organización ya había sido confirmado por quienes sí pertenecimos, antes de que Amodio inventase su historia; Federico no se enteró.

 Lo que dijo luego Amodio era una mentira insostenible y se bajó de ella poco después diciendo algo totalmente diferente, Federico no se enteró.
Amodio es un caso clínico de Trastorno Narcisista de Personalidad, digno de un congreso de psicopatología. Eso en lenguaje técnico. En coloquial viene a ser "creerse el ombligo del mundo". 
El personaje en sí no importa gran cosa, pero a él, eso, le resulta imposible comprenderlo. 
Vida y acciones de Amodio es el único tema de Amodio

La debacle del MLN se habría producido porque lo sacaron a él de la dirección. Y por supuesto que es motivo suficiente para justificar esa bagatela que hizo después. Que además se explica por la fobia a que pudiese resultar en algo físicamente dañada su hermosa persona. Todos sabemos que los que padecen una grave alteración mental deben considerarse inimputables.

Vino al país y terminó preso, no supuso que eso pudiese pasar, alguien ha dicho que fue un acto heroico. Meter los dedos en el enchufe y ??recibir una patada, yo lo llamaría de otra manera. 


Vino al país, como es sabido, para "cambiar el eje de la historia de Uruguay". Una y otra vez en que algo con la historia del MLN sale al aire, él se fija en único del tema que importa, que por supuesto es Amodio. Sale un libro de Zabalza y él se fija en dónde figura él, y si no figura en un lugar destacado el libro es descartable. 

Sale un  libro de Marxito, no lo leyó pero ya adelanta que como historiador (nada menos) Marxito será "un fiasco" si por una de esas el libro no está centrado en Amodio.

Sale Carlos Enrique a decir que " Héctor Amodio Pérez... fue uno de los hombres de aquella dirección “histórica”.


 Que todos ellos... se negaran a reconocer su o sus responsabilidades, es sintomático. Están –aunque se maldigan entre ellos- unidos en la responsabilidad de un desastre de proporciones, que además, costó muchas vidas útiles de hombres y mujeres jóvenes. La flor de una generación."

Amodio dice que Carlos Enrique se equivoca y al mismo tiempo confirma lo que Carlos Enrique dice de él y los otros, se niega a reconocer su responsabilidad en el "desastre" y al mismo tiempo se reivindica autor del mismo, dice:


"Yo [palabra infaltable en la jerga de Amodio] intenté por todos medios cambiar el rumbo" cuando ya la derrota era irreversible. Y es responsable dos veces por ese costo en vidas, responsable por el desastre en general y responsable en particular por su colaboración con los militares.

Pero no vine a hablar de eso, que todos saben. Solo quiero referirme a un punto.

En un reportaje anterior a su venida Amodio dijo que en 1963 él había dado un curso de armas a militantes del MUSP, entre ellos Saúl Feldman, como parte de una colaboración del MLN con el MUSP.


 Como de Saúl se ha andado diciendo cualquier cosa y él ya no puede defenderse, sabiendo yo que eso era una mentira, salí a aclarar el punto.

De Saúl como buena e inteligente persona y del trágico acto loco que acabó con su vida, ya hablé en su momento.

Pero luego Amodio interviene de nuevo y modifica n su versión, Federico no se enteró. Vean si no es un caso clínico.

1. En vez de 1963 luego dijo 1965, y que había dicho 1963 porque el dato es irrelevante. Si decimos que una organización estuvo vinculada a un hecho ocurrido en cierto momento, ¿será relevante la EXISTENCIA o no de esa organización en ese momento? Dijo 63 porque no sabe ni de lo que habla, dijo luego 65 porque toma la fecha de fundación del MUSP de lo que yo dije.

2. En vez de colaboración entre dos organizaciones, terminó hablando de hostilidad total y falta absoluta de contacto, dato que también toma de lo que yo dije, y lo dice expresamente.

3. Sobre el hecho en sí, en vez del MUSP en la segunda versión es el Partido Socialista, en vez de Saúl Feldman es Luján Molinos, en vez de Amodio es José Díaz, y en vez de un curso impartido es una reunión en que se habló de la posibilidad de un curso.

4. Luego narra otros hechos falsos que nada tienen que ver, como la separación del MIR y el MUSP luego de la "Primera Convención" del MLN. El MUSP no participó de eso, estaba en un proceso diferente, no hay NADIE salvo Amodio que diga otra cosa.

5. Y luego sigue contando otras cosas malas de Saúl, supuestamente posteriores, que no tienen nada que ver con esto.

A Saúl en definitiva lo acusa de acostarse con una mujer, tener diferencias políticas, y quedarse con alguna pertenencia material del MLN al ser expulsado (dinero y armas), al que habría así "perjudicado". Miren quien habla.

Ignoro totalmente esos hechos pero podrían ser ciertos. Yo mismo me acosté con alguna mujer, tuve diferencias políticas con otros, me fui o me fueron de alguna organización, y en la ruptura de 1965 me quedé con un libro de la biblioteca del Partido Socialista. 

Me lo traje conmigo y no lo fui a devolver. Y si hubiese sido un arma que había sido robada a su vez de otro lado, menos.

Otros han dicho que muchos militantes originalmente del MUSP o del MIR se fueron al MLN. Es un hecho bien sabido, fue un proceso posterior que ocurrió desde fines de 1968 en adelante. Y agrega Amodio que eso fue un problema para el MLN porque esa gente tenía otra idea de cómo hacer la lucha armada. Yo no estuve allí, pero podría ser cierto. 

Si, esa gente, a la que conocí, pensaba con cabeza propia, lo bien que hacían. Dice Amodio que se formó una fracción, y el MLN la llamó  "microfracción". 
Eso sí sería un tema importante como proceso político, mucho más que todas estas pavadas

Del último capítulo del drama de Saúl podrían sacarse otras conclusiones útiles. Que estuviese mentalmente perturbado es otra cosa, el hecho es que demostró en forma práctica lo sobrevaluado que está el aspecto técnico de las armas, por el Ñato, por el Che o por quien sea. 


 Sin actos espectaculares ni riesgos innecesarios Saúl reunió solito y calladito todo un arsenal y otros recursos.
 Era mucho más inteligente que Amodio, y de coraje no hablemos. Si en alguna de esas vueltas lo aligeró, cosa que ignoro, lo bien que hizo. Al menos eso no cayó en manos de los patrones de Amodio. Y en cuanto a la mujer, habrá elegido ella ¿no? Terrible herida narcisista, che.


Amodio dice que esas armas "no fueron devueltas". Las que quedaron en manos del MLN sí lo fueron, de hecho, ya que quedaron en manos de los militares. ¿Y a dónde habría que devolver las otras armas que reclama Amodio, en qué unidad militar? ¿En la que estaba ordenando papeles?
 ¡Claro que no fueron devueltas!

Marxito: Su libro es un testimonio clarísimo de la improvisación y falta de criterios que reinaba. Pero tomemos una sola cosa:


"Instrucción militar... en uno de los dormitorios limpiábamos armas. Sentí una explosión, algo me golpeaba (como una cachetada) en la pierna derecha, debajo de la cintura. ¡Al flaco se le había escapado un tiro!". Luego describe una operación totalmente irresponsable que acostumbraba hacer el instructor, que "no es recomendable realizarla". Y dice:"Dirigentes tupamaros se jactan de las balas que llevan en el cuerpo, yo me 'jacto' de que nunca me pegaron. ¡El flaco fue el que tuvo más puntería!"

Tuvimos un caso parecido en el MUSP, bien conocido. No se necesitaban instructores de otro lado para hacer lo mismo.

Y si ese curso que dijo Amodio que dio y luego dijo que no dio -y Federico ni se enteró-, si fuese cierta la segunda versión tan delirante como la primera y se trató de una propuesta de hacer un curso que no se hizo y le dijeron "no, gracias"... ¡Se entiende perfectamente!


Referencias:


16.JUN.15 | postaporteñ@ 1418 Una torpe mentira repetida mil veces sigue siendo mentira Por FERNANDO MOYANO


Y Derribando Mitos Revista PAULA  17.NOV.17 | postaporteñ@ 1846 Postalinas y Chamuyos


http://www.elpais.com.uy/informacion/amodio-revela-que-mln-entreno.html

http://www.sociedaduruguaya.org/2009/11/el-caso-del-contador-armado-saul-feldman-le-quita-el-sueno-a-bomberos-policia-jueces-fiscales-aduanas-y-a-la-dgi.html



Manuel Marx Menéndez, "¡Ay de los vencidos!"


FERNANDO MOYANO - postaporteñ@ 1847 - 2017-11-19 20




ARG/ Más allá del triunfalismo:

 

Mauricio, Cristina y el FIT

 Ante El Futuro



Por Eduardo Sartelli - Director del CEICS 
en El Aromo n° 99 11 nov. 2017


Los resultados de las elecciones del  domingo 22/10 significaron un golpe para prácticamente todos los participantes del juego político. Como dijimos antes de las PASO, esas elecciones iban a presenciar un triunfo del macrismo. 

Como dijimos luego de las PASO, se venía un verdadero “mazazo” amarillo en todo el país. El balance ya era previsible: Macri demuestra que la política del helicóptero kirchnerista era ciertamente tonta; Cristina inicia su despedida definitiva de la política; el FIT confirma su incapacidad para hacer política. Vamos de a uno.


El kirchnerismo, como buen bonapartismo, carecía de sucesores. 

La esencia del bonapartista consiste en romper todos los puentes que lo unen con su estructura política, de modo que la actitud de Cristina, su ensañamiento con Scioli, su caprichosa elección de candidatos (Boudou, Fernández), su preferencia por ignotos pero obsecuentes jóvenes, su desprecio del partido peronista y sus representantes, es perfectamente entendible. Necesitada de un poder exclusivo y sin rivales que disputen el trono, Cristina construyó su propio fracaso en la provincia de Buenos Aires y abrió a Mauricio Macri el camino del poder


El bonapartismo es, en esencia, un fenómeno atado al Estado. Llega allí colándose por los intersticios de la crisis política y, una vez en la cima, la conjura mediante la restauración de un orden que tiene al poder ejecutivo como piedra de toque de todo el edificio. Lo peculiar del bonapartismo K, en comparación con el construido por el propio Perón, no yace en la persona que lo encabeza, sino en la naturaleza de las fuerzas que lo componen. Perón debía realizar un equilibrio permanente entre una burguesía relativamente fragmentada, un movimiento obrero poderoso y una estructura estatal compacta en torno a sus Fuerzas Armadas. 

Cristina, hasta cierto punto, la tenía más fácil. Un movimiento obrero debilitado, una clase obrera partida en tres, una burguesía más o menos unificada en torno a un programa común. Su tarea consistía en encontrar fondos para sostener ese cuadro dentro de su marco. La renta petrolera y sojera, primero; las AFJP, después; el impuesto a las ganancias, cuando todo se acababa, fueron aceitando una máquina que empezó, desde 2008, a funcionar cada vez peor. Cristina estaba de salida. 

Su ilusión: crear una estructura que sobreviviera al abandono del cargo y una situación que obligara a su sucesor a despejarle el camino de retorno en un plazo breve


 La Cámpora y la bomba. Para que el plan resultara, era necesario que el sucesor temporario tuviera una contextura particular: un político mediocre, autoritario, desconocedor de los vericuetos de la trama del poder, atropellado e insensible. Un Sr. Burns. Nadie mejor que Mauricio. Ella lo eligió, tanto como él la eligió a ella


El primer error fue creer que, así como Perón sobrevivió al exilio apoyado en el movimiento obrero, ella podría hacerlo asentada en la multitud de cargos que, a lo largo de toda la administración pública nacional, provincial y municipal, constituirían una valla inexpugnable a la voluntad del titular formal del Estado. 

Una verdadera “máquina de impedir”, que se completaba con un blindaje judicial imponente. 

Lo que Cristina no percibió es que el movimiento obrero que sostuvo a Perón, era una estructura independiente del Estado, que tomaba su fuerza de la economía misma, mientras sus “bases” dependían estrechamente de él. 

Entre otras cosas, porque su apoyo en la clase obrera se encontraba en la capa de los trabajadores que viven de la caridad pública, la población sobrante. De modo que el control del aparato del Estado no es algo que Cristina podía darse el lujo de ceder. 

Por otra parte, la bomba no estalló, porque Macri no es el tonto neoliberal que los kirchneristas buscan creer y hacer creer. 

La inmediata exclusión de Melconián y el ascenso de Prat Gay tendrían ya que haber llamado la atención acerca del desarrollismo gradualista que acababa de llegar al sillón de Rivadavia. Este error estratégico está en la base de la debacle violenta del poder cristinista.


El problema que se abre para Macri después de un triunfo tan amplio, es tan sencillo como peligroso: sin mucho que ofrecer, su éxito se desplegó sobre la condena del pasado inmediato. Cristina es la enemiga ideal.

 Desaparecida del horizonte, el macrismo se enfrenta a una tierra de nadie de la que no tardará en emerger una oposición real, liberada de la carga del pasado y capaz de condensar la masa creciente de los heridos y mutilados por su política que, no por gradualista, será menos dolorosa. Tiene tiempo por delante, llegará a 2019 y será reelecto. 

 A partir de allí comenzarán los problemas que surgen necesariamente en la economía argentina, donde la carrera entre una productividad del trabajo que se atrasa permanentemente y la deuda externa la llevan a una explosión recurrente. El futuro inmediato y el no tanto, lucen muy amarillos. 

Después, lo usualmente negro a lo que estamos acostumbrados.


El FIT, por su parte, festeja histéricamente un éxito que no fue, ayudado en este punto por la prensa burguesa, que titula como “elección histórica” lo que es otro fracaso. Hay muchos modos de sumar. Eso provoca que nadie sepa exactamente cuántos votos obtuvo el FIT. 

Desde un millón doscientos mil, hasta más de millón y medio, se dice aquí o allí. Buena parte de la confusión deviene de que se suman categorías diferentes: si la cuenta se hace sumando a Del Caño en provincia y Bregman en Capital, la suma da mucho más que si se contabiliza a Pitrola por los pagos de Vidal y a Ramal en los de Larreta. Por otro lado, los periodistas suelen perderse en el mar de siglas, adosando votos del IFS al FIT. 

En algunas provincias, los partidos del FIT van solos, lo que hace que sus votos no se sumen a los del Frente que comparten. Para peor, quien sabe poco del asunto suele agregar a la “izquierda” a cualquier cosa más allá de Pino Solanas.


Si se toma la categoría más importante para el FIT, la de diputados nacionales, y se suma solo los votos recibidos por los componentes del frente, en realidad, su performance del domingo fue más bien magra: 1.143.722 voluntades

Puede parecer una cifra sorprendente, pero en realidad, ya en 2013 el FIT había sumado 1.224.144. Si se recuerda que el padrón nacional creció cerca de un 5% entre una y otra punta, la caída es todavía un poco mayor. Además, hay que tener en cuenta que el número de los componentes del frente ha ido creciendo, incorporándose nuevas agrupaciones como Izquierda Revolucionaria. Si se observa la representación institucional, se confirma la caída de cuatro a tres legisladores nacionales.


Los voceros del Frente han aprovechado la confusión aritmética reinante para presentar la elección como un triunfo. 

Así, se pone el acento en ciertos resultados provinciales: la sorprendente elección jujeña, que entroniza como figura pública nacional a un, hasta ayer, ignoto recolector de residuos, Alejandro Vilca; la provincia de Buenos Aires empujó no solo uno, sino hasta dos diputados, entre ellos a la “némesis” de Roberto Baradell en el Suteba, Romina del Plá.

 Sin embargo, se olvidan de la caída de votos en Mendoza o en Salta. Por otra parte, si se hace memoria, tanto del Caño como Myriam Bregman fueron vendidos como “aplanadoras” de votos, lo que quedó muy lejos de la verdad
Cuando se examina de cerca, lo que se ve es que el FIT ganó la interna de la izquierda en las PASO, volcando a su favor los votos de un amplio espectro de rivales. En realidad, el resultado del domingo prácticamente es la suma de sus votos y los del IFS.

 ¿Quiénes son los principales agitadores del “exitazo”? Sin dudas, el PTS, que necesita convalidar la estrategia que impuso al frente y salvar la ropa frente a la promesa del aluvión de votos que la sola presencia de Del Caño iba a provocar en Buenos Aires, o Bregman en Capital.

Pero también la fracción interna del PO que entregó a su partido al escarnio morenista por un puñado de votos


El otro resultado que podría considerarse cualitativamente importante, es haber quedado solo como el único reagrupamiento opositor real al macrismo. Esto, sin embargo, depende de la suerte de Cristina. Porque, y esta interna, sería un comienzo. Romper el FIT y llamar a un gran congreso de militantes de la izquierda y el movimiento obrero para construir un nuevo agrupamiento sobre otras bases políticas, he allí el único camino revolucionario. Nada de eso puede hacerse si se grita y se grita, pero cuando llega la elección, el PTS vuelve a imponer su voluntad. 

Esa actitud revela que los gritones solo protestan por el lugar que les toca en la orquesta, pero no por la pieza que se les obliga a tocar es el talón de Aquiles del FIT, donde el kirchnerismo se mantiene fuerte, el FIT no logra perforar su techo histórico


Eso explica su suerte donde el kirchnerismo no existe (Mendoza, Salta), gobierna y es repudiado por la población (Santa Cruz), o fue destruido por el macrismo, como en Jujuy. 

Es el caso de la provincia de Buenos Aires, donde el FIT no pudo “morderle” nada a Cristina, o en Santa Fe, donde incluso un Rossi muy debilitado empujó a la izquierda debajo del 3%. 

Se habla mucho del efecto “polarización”, pero que el Frente haya sacado casi los mismos votos bajo administraciones ideológicamente tan distintas como las de Cristina y Mauricio, habla de cierta inmunidad a la coyuntura, lo que no es bueno, porque muestra el encapsulamiento político en el que se encuentra.


¿Por qué es incapaz el Frente de derrotar al kirchnerismo?


Es la debilidad histórica de la izquierda argentina frente al peronismo, consecuencias del “síndrome 17 de Octubre”. 

Desde entonces, cualquier crítica al peronismo es silenciada y reprimida a fin de no “asustar” a los obreros peronistas, quienes parecen, desde el punto de vista de los atacados por ese síndrome histórico, ontológicamente incapacitados para hablar de socialismo. 
Así se explica el insólito y sorprendente voto en contra de la expulsión de Julio de Vido. 
Así se explica la no menos sorprendente exclusión absoluta de la palabra “socialismo” de una campaña electoral dirigida por una alianza de tres partidos trotskistas y uno guevarista.

El resultado es un discurso, un programa real, que no es muy diferente del kirchnerista.

Es razonable, entonces, que quien acepta ese discurso como válido prefiera votar a una Cristina con posibilidades antes que a un frente que apenas supera las PASO. Por eso, la posibilidad de “heredar” a Cristina está supeditada a la voluntad de Macri de sacarla del medio. 

Lo que parece difícil, dados los tiempos procesales y las virtudes que la ex presidente tiene en el diseño político macrista.

Si tal cosa sucediera, no por eso el Frente las tiene regaladas. En efecto, se avizora una crisis en el horizonte: el agrupamiento de la izquierda revolucionaria más “dura” ha sufrido un corrimiento centroizquierdista muy notorio, como consecuencia de la estrategia de campaña propuesta por el partido que lo lidera, el PTS, y al que todos los demás se subordinan. 

Más que como “trotskista”, esta izquierda se plantea ante el electorado como reformista socialdemócrata.

 La caída de Cristina, seguramente, si no es la Iglesia católica la que logra estructurar un frente que la reemplace (peligro que nadie en el FIT parece percibir), va a beneficiarlo, pero no por el programa que dice tener, sino por el que expone a la sociedad. La presión hacia un nuevo Syriza o un Podemos vernáculo, debilidad que ya es visible hoy, va a crecer y, probablemente, a convalidarse electoralmente en el futuro.

 Pero también va a enajenarle las simpatías de una parte no despreciable de la vanguardia más combativa. 

Hasta cierto punto, la suerte del Frente se juega hoy en la interna del PO, entre quienes parecieran repudiar la alianza con el PTS y los que están jugados al cretinismo parlamentario de este último. 

Que el PO clarifique su interna  sería un comienzo. 

SARTELLI/ RyR- postaporteñ@ 1847 - 2017-11-19 




Paseando En Elefante 

de México a Uruguay



No sé si solamente me pasa a mí o hay otros que me acompañen, si soy yo la que está completamente loca, rabiosa, o totalmente equivocada. De algo estoy segura, la puta hipocresía. En todos los temas.


por Pelusa 19/11/17



Si tuviera que definirme diría que miro al mundo desde una parábola de origen indio "El ciego y el elefante" La parábola cuenta que en un pequeño pueblo la gente siempre discutía, peleaba entre sí, acerca de Dios y las diferentes religiones sin llegar a un acuerdo. Decidieron entonces ir a consultar a Buda.
Esta parábola ha sido utilizada para ilustrar la incapacidad del hombre para conocer la totalidad de la realidad. 

En otros momentos se ha usado para expresar la relatividad, la opacidad o la naturaleza inexplicable de la verdad, el comportamiento de los expertos en campos donde hay un déficit o falta de acceso a la información, la necesidad de comunicación, y el respeto por perspectivas diferentes

Buda pidió a sus ciudadanos, que trajeran un elefante y seis hombres ciegos. Luego llevó a los ciegos al elefante y le pidió a cada uno que describiera lo que es un elefante.


En las distintitas versiones de la historia, el grupo de ciegos tocan el cuerpo del elefante para comprender lo que es. Cada uno toca una parte distinta, pero solo una parte, su lateral, orejas o su trompa. Luego ellos comparan sus observaciones y se dan cuenta que no coinciden en nada. Los relatos se diferencian básicamente en cómo se describen las partes del cuerpo del elefante, cuán violento se vuelve el conflicto entre los hombres y sus perspectivas.Luego Buda preguntó Cuál es la respuesta correcta? - Todos ellos están bien, fue la respuesta.

Por qué?, volvió a preguntar Buda.

Porque todos pudieron ver una parte del elefante. Ellos no son capaces de ver todo el animal. Ninguno lo vio completamente.


La parábola se puede aplicar a Dios, a las creencias políticas, a sucesos de la actualidad, a los discursos políticos, y la economía entre tantos otros. No tengo un Buda para consultar pero en lo posible trato de ampliar mi visión de las cosas, tener opinión aunque no sea políticamente correcta y una mayoría discrepe


Quisiera comenzar con Uruguay relacionando con la visita de Tabaré Vázquez a México y lo mucho que no se ha dicho, lo que se oculta, silencia; que en parte nos convierte en cómplices, y el Sr presidente nos describe su elefante de manera conveniente. Y por otra define al gobierno frenteamplista no solo como amigo de la corruptela mexicana sino de una acercamiento mayor a Estados Unidos.


Bold Alligator se llamaron las últimas maniobras militares que se llevaron en la costa atlántica estadounidense entre el 10 de octubre y el 5 de noviembre, dónde las Fuerzas Armadas de México dieron un paso más hacia la integración de una fuerza multinacional comandada por Estados Unidos. 

El objetivo de esos ejercicios, encabezados por la Armada y el Cuerpo de Marines estadounidenses, era mejorar las operaciones militares conjuntas de los países que componen la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN, además de sus fuerzas aliadas y otras naciones socias.La Armada y los Marines de EEUU, señalaron que deseaban probar y desarrollar su fuerza marítima y anfibia para proteger los intereses estadounidenses.

 Un tema polémico


Los mexicanos siempre rechazaron ponerse bajo las órdenes de militares de otras naciones, en especial de EEUU, un país que ha invadido en tres ocasiones y despojó de alrededor de 2,1 millones de kilómetros cuadrados, más de la mitad de su territorio original. Y que las Fuerzas Armadas mexicanas solo entrarían en funcionamiento para defensa de la patria, nunca en operaciones fuera del territorio nacional y mucho menos en acciones ofensivas contra cualquier país.


Los últimos gobiernos derechistas han pugnado por abandonar estos principios y acelerar una integración económica, política y militar con otros países de América del Norte, pero lo han tenido que hacer a hurtadillas de la población, que sigue viendo con recelo cualquier trato castrense con EEUU.


En esos ejercicios militares participaron las marinas de guerra de Alemania, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Francia, Reino Unido, Países Bajos, Israel, Italia, Noruega, Portugal y Turquía. Por América Latina, Argentina (macrista), Chile (de Bachelet) y Colombia (la de La Paz que ama la guerra)
Las Fueras Armadas de México no solo se han involucrado en 'misiones de paz' de la ONU, sino que forman parte en ejercicios multinacionales comandados por EEUU, que participa en más conflictos armados y que mantienen disputas con los gobiernos de Rusia, China, Corea del Norte, Venezuela, Irán, Siria, Irak y Afganistán


Mientras el presidente elogia el gobierno de Peña Nieto, las bondades de los acuerdos comerciales futuros, el pueblo uruguayo en amplia mayoría seguramente no está al tanto del complicado escenario de ser joven: violencia y victimización, una mayoría que no llega a la universidad, pocos empleos, salarios paupérrimos; escasas posibilidades de ahorro y pensiones en vilo; adicciones y  depresión. Ese es el futuro


El presidente Tabaré Vázquez en México se mostró preocupado por la salud de los pueblos, especialmente por los enfermos de cáncer, loables, muy loables sus palabras; pero otra es la realidad. El ciego presidente no palpó por entero el elefante, el rabo, no más


Cuando más de 32 millones de mexicanos que realiza alguna actividad productiva carecen de acceso a los servicios de salud, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) La Encuesta de Ocupación y Empleo del INEGI indicó que en el tercer trimestre de 2017 dos de cada tres personas empleadas no cuentan con prestaciones de salud, para un total de 32,6 millones de personas. De ese total. 20,4 millones son hombres y 12,2 millones son mujeres


Entre los empresarios mexicanos más ricos se encuentran, Carlos Slim Helú, Alberto Bailléres González y Germán Larreta Mota Velasco han conformado parte de su riqueza de la extracción de minerales preciosos como el oro y la plata.
 Una industria que tiene más de 31 mil concesiones y deja a su paso conflictividad social y despojo.


El sector minero ha dejado comunidades saqueadas y contaminadas. Por otro lado, ha contribuido a la riqueza de trasnacionales y de empresarios mexicanos. Entre los más destacados se encuentra Carlos Slim Helú, el hombre más rico del mundo por cuarto año consecutivo, publicó la revista estadounidense Forbes el pasado mes de marzo.


Además cuenta con el Grupo Financiero Inbursa, e industrial -Grupo Carso- y otras sociedades cotizadas se centran en minería, los bienes raíces y la infraestructura

En nombre del progreso, Vázquez invitó a empresarios mexicanos a participar del Plan de Infraestructura, y cuyas obras apuntan a la radicación de la segunda planta de UPM.


-Un llamado a Carlos Slim?


"El 10 por ciento de la población más rica en México controla el 67 por ciento de la riqueza nacional, por lo que se determina cómo México está dentro de una economía para el 99%, la cual muestra que la brecha entre pobres y ricos es mucho mayor de lo que se temía". Seguramente, Vázquez tomó su tiempo para explicar a empresarios mexicanos que además de los beneficios económicos, garantizaba la 'Clausula UPM', contra piquetes y ocupaciones, la gran conquista.
Hay que garantizar a los inversores que no permitirán conflictos gremiales y que prohibirán piquetes y ocupaciones, algo que tildan de inédito en Uruguay. (No tanto, pasó en dictadura)

Y Vázquez que ha hecho su escuela durante la dictadura sin que nadie nunca haya protestado sabrá hacer bien sus mandados, ocupaciones, piquetes, huelgas serán reprimidas. Las aspiraciones han cambiado en el Frente Amplio, no se defiende la clase trabajadora, se defiende inversores, inversión, mejor gobierno no se puede esperar.


Y, el PIT-CNT de parte de quién está? Tampoco el PIT-CNT  se atreve a ver el elefante en toda su totalidad.


En cuanto a la Jornada del Encuentro Continental por la Democracia y contra el neoliberalismo, sinceramente creo que no somos ciegos solamente, también mancos. No pudimos ni ver, ni palpar el elefante por más grande que sea.
Al final del mensaje enviado por Lula los allí presentes escucharon y los no, que lo leímos dice: "el neoliberalismo es responsable del 'violento golpe contra la democracia' y de la persecución sistemática de la izquierda' en Brasil, así como de los retrocesos en materia social que se registran en Argentina. "No permitiremos que el autoritarismo vuelva a prevalecer en el continente. Ya derrotamos al neoliberalismo y lo derrocaremos nuevamente


El encanto que una vez me causó Lula poco a poco se fue debilitando, como tantos otros, cuando pasado el auge, con la cabecita más fría fui profundizando especialmente en las grandes cosas que se fueron dejando de lado, buscando información, tratando de entender cómo, por qué, desde cuándo llegamos a donde hoy estamos Hay cosas que no se pudieron hacer, otras que se hicieron bien, pero están aquellas pequeñas grandes cosas que no se dijeron, que no se informaron y creo que para seguir adelante sin engaños, ni engañarnos debemos verlas, hacerlas referentes


No quiero que Lula, ni otro político me ponga en las manos una gruesa cuerda y me diga que es el rabo del elefante, cuándo estimado Lula derrotamos a nadie?, cuándo al neoliberalismo?, se cree Ud. el cuento o quiere que nosotros lo comamos como tortas fritas dobladas?


Quiero exponer como referencia la Amazonia brasileña sin tener necesidad de remontarme al Tratado de Tordesillas que esclavizó a la población y transformó el Amazonas en la base económica de extracción. Ni a la Revolución Industrial inglesa que tuvo como fuente de explotación el caucho, que culminó hacia 1940 con la Segunda Guerra Mundial.


El presidente Getulio Vargas acuñó el término 'soldados del caucho', trabajadores alentados por el gobierno para ir al Amazonas a trabajar en actividades extractivas. Fue en la década de los sesenta, con la dictadura militar y el comienzo de la construcción de la autopista Belén-Brasilia, es cuando los territorios amazónicos son realmente ocupados. Contribuyó también el descubrimiento de la mina de hierro de Carajás en Paria en 1962. 

Fueron los militares que comenzaron a reproducir una ideología de explotación, basados en un discurso político que clamaba por el desarrollo y la redistribución de tierras. El Amazonas se convertiría en un 'infierno verde', un lugar deshabitado mientras millares permanecían sin hogar, y los brasileños debían entonces 'integrar o no integrar'. La SUDAM (Superintendencia para el Desarrollo del Amazonas se creó en 1966, con el objetivo de impulsar el desarrollo regional por medio de subsidios e incentivos fiscales. 

En 1972 se inauguró la autopista Transamazónica y dos años después Belén-Brasilia, cerrando el proceso de 'integración' de la región a través de la apertura de carreteras.

En 1974, en plena dictadura se incorporó la explotación del territorio amazónico como política a través de los Planes Nacionales de Desarrollo del Amazonas (PDA). Con la creación del programa para la explotación de la región -PALAMAZONAS-, el gobierno tenía prevista la implantación de quince 'polos de desarrollo' en la región, enfocados en la explotación minera. Carajás, Trombetas (Pará) y Amapá eran los más evidentes. 

Algunas de ellas eran las mayores empresas del país, estatales como Electrobras, Vale do Río Doce y Petrobras ejercían papeles fundamentales en la nueva configuración del territorio. Ya desde ese momento, la toma de decisiones en relación al futuro del Amazonas estaban en manos de las grandes corporaciones, basadas en la lógica del lucro.


Este tipo de decisión política era y continúa siendo extremadamente perjudicial para los brasileños, especialmente para los que estaban allí antes que nosotros, los indios. Los indígenas son, además de las poblaciones tradicionales que viven en las márgenes y dentro de los bosques, una de las culturas en mayor peligro. Ellos son los que tienen que vivir con las 'enfermedades del hombre blanco', con las migraciones en masa, con los requisitos para la explotación dentro de las reservas, con el asesinato de sus líderes y más aún

De estas cosas se debió hablar, se debió actuar más específicamente, Ud. Lula no lo hizo, tampoco Dilma, prevalecen los intereses antes de las personas.


Y como muchos sabemos la Amazonia peligra cuando por ellas pasan las botas sangrientas de los enemigos de siempre, me refiero a los ejercicios militares en la misma. Ahí no llegaron los Lulas, las Dilmas, ni los planes de hambre 0, además lo peor, callaron, silenciaron y lo siguen haciendo, nada como las ganancias, otro síntoma de las enfermedades del hombre blanco moderno.
No me qieran vender ahora un elefante de peluche, se que los verdaderos se están extinguiendo, pero los hay todavía y debemos defenderlos.


Al no tener Uruguay fronteras con la Amazonia capaz no interese, pero créame compa cuando le digo que todos los proyectos de infraestructura planeados conducen a más neoliberalismo, menos democracia y nada se soluciona con encuentros o jornadas.


Pregunten sobre las infraestructuras planeadas para Uruguay, puertos, carreteras, ferrocarriles, etc. para sacar las mercaderías para los ricos.


Seamos capaces de ver todo el elefante


PELUSA - postaporteñ@ 1847 - 2017-11-19 






RUSIA EN 1917: 

LA ANTI REVOLUCIÓN COMO "REVOLUCIÓN" (3)



Félix Rodrigo Mora



Esta parte del aporte de Félix Rodrigo es crucial y central. La importancia total de la violencia homicida cotidiana es la clave central de todo el edificio leninista, todo lo demás es capitalismo vulgar y corriente. Lo cualitativo es exclusivamente el terrorismo sistemático de Estado aplicado cotidianamente en todos los aspectos de la vida humana, la esclavitud general del ser humano


Aconsejo leer muy detenida y minuciosamente esta parte porque es una de las mejores descripciones que he visto del proceso mismo de liquidación del ser humano en beneficio del capitalismo y del Estado [1]

 Además, es de mucha precisión en la relación entre la búsqueda de la explotación máxima del proletariado industrial y agrícola en beneficio del capital y la sumisión humana total al Estado.

 Esto es lo que le permite al autor proponer una explicación del fracaso, cada vez más inocultable, de ese modelo de acumulación burguesa que no logró, ni podía superar nunca el retraso y deterioro de la tecnología y de la inteligencia social sustituyéndolo con más y más látigo. La tasa de ganancia del capital en Rusia siguió decreciendo, por más exacerbación de la dictadura leninista (tanto como terrorismo de Estado, como el terrorismo de fábrica y el de la requisición forzosa), la plusvalía absoluta obtenida a golpe de látigo esclavista solo dejó en evidencia el estancamiento generalizado de la plusvalía relativa

. He visto pocas veces pegarle tanto en el clavo a los límites de la fase lenino/estalinista y el derrumbe del mito del “socialismo”


Ricardo


RUSIA EN 1917:

 LA ANTI REVOLUCIÓN COMO “REVOLUCIÓN”


El hábito de la coacción sin límites y la violencia homicida como instrumento cotidiano de gobierno dominó la totalidad de la vida social
Por eso los debates internos y las disputas facciosas por la distribución del poder dentro del partido bolchevique culminaban en pavorosas matanzas, en las que la parte perdedora era encarcelada, torturada y asesinada por la vencedora.
 Y eso sucedía una y otra vez. Todo ello muestra y mide el colosal grado de deshumanización del comunismo ruso, así como de su ideología rectora, el marxismo, para la cual la confianza en lo humano y la entrega a su realización integral son tildadas de “sentimentalismo pequeño-burgués”.

 Esa concepción deshumanizada le apartó de lo mejor de las clases populares, y le impidió ganarse a sectores decisivos de la gente modesta, que contemplaba con firme desaprobación ética, aunque a menudo silenciosa por el temor, las brutalidades y malfetrías (abusos de un régimen feudal) que los comunistas realizaban a diario, lo que es descrito con realismo en la novela “Doctor Zhivago”, de Boris Pasternak


Los campesinos, que se habían apoderado de una parte decisiva de las tierras y propiedades de los terratenientes y del Estado zarista en los años 1916-1920 y que realizaron una revolución agraria, entraron poco después en conflicto con el Estado de la nueva burguesía comunista.

 Éste no podía admitir la autonomía del campesinado y, además, necesitaba superexplotarlo para financiar la industrialización, abastecer a las ciudades de alimentos a precios reducidos y adquirir equipo militar en el exterior. Tal fue la causa de la genocida “colectivización” de los años 1929 a 1932.

 En ella se pone en evidencia la naturaleza vulgarmente capitalista del nuevo orden, pues en este asunto se sirvió de idénticos procedimientos (aunque aplicados con mucha más virulencia y celeridad) que el resto de los países capitalistas. Aquí el liberalismo desde 1812, y luego el franquismo, hicieron algo muy similar en sus fines y contenidos, aunque con mucha menos violencia y resultados bastante mejores y más duraderos...


La meta del aparato estatal comunista fue establecer el control y dominio absolutos del nuevo Estado en el campo. Con ello esperaba poder extraer enormes cantidades de cereal del agro, una buena parte para la exportación, lo que había realizado el zarismo desde hacía más de un siglo. 

La única novedad fue que las cantidades expoliadas y luego vendidas en el mercado mundial colosal saqueo se hacía por procedimientos directamente policiales y militares eran muy superiores a las de antaño, y que tan, enviando al campo columnas armadas que se apoderaban de las cosechas, así como de todo lo que podían hallar que tuviera valor, y que detenían, torturaban y asesinaban, o en el mejor de los casos deportaban, a quienes se les oponían o meramente no colaboraban.


Una consecuencia fue el hambre, que mató entre cuatro y cinco millones de personas en las zonas agrarias en los años 1932-1933, aunque algún estudio eleva a diez millones las víctimas mortales del contra racional experimento “colectivizador”. Otra fue la guerra civil crónica, pues la gente rural se defendió. Provocar una hambruna masiva fue, además, un procedimiento fríamente planeado para someter y aplastar al campesinado, que así se vio en una situación límite, terrible. 

El nuevo capitalismo comunista agravó al máximo la contradicción entre el campo y la ciudad, al sustraer los alimentos al primero para abastecer a la segunda, que no conoció el hambre en aquellos años debido al descomunal expolio de la ruralidad. 

Esto muestra también que la principal diferencia existente entre el capitalismo bolchevique y el capitalismo clásico, o vulgar, es que el primero llevó hasta sus últimas consecuencias las líneas de actuación del segundo, para lograr, al menos en la intención, los mismos resultados, si bien deseando que fueran cuantitativamente muy superiores y alcanzados en mucho menos tiempo. De ahí que sea apropiado hablar de híper-capitalismo comunista, aunque fallido.


Tal estrategia, ciertamente, no fue efectiva. La “colectivización” constituyó un régimen agrario aberrante, que nunca funcionó, al sustentarse en una coerción tan extrema de la mano de obra campesina que ésta respondió con una formidable resistencia pasiva y apatía laboral, con un desentenderse, una no-colaboración y un sabotaje perpetuo, que mantuvo los rendimientos bajos, incluso cuando se efectuó la mecanización de la agricultura. 

Todo ello provocó una escasez crónica de alimentos y materias primas, que devino en una de las causas mayores del desmoronamiento de la URSS andando los años. Manejar la agricultura por medio de la coerción extraeconómica fue un traspiés colosal de los comunistas rusos, que pone de manifiesto sus limitadas capacidades intelectuales (por no hablar de las morales), a pesar de que se tenían por oráculos infalibles al servirse de “la ciencia del marxismo-leninismo”


El expolio y aniquilación del campesinado, realizado tras imponer sobre él una dictadura omnímoda del Estado, forma parte del proceso modernizador que en todos los países lleva al capitalismo y lo realiza. 

Marx lo describe en “El Capital” para el caso de Inglaterra a partir del siglo XVI, en Francia lo efectúa la revolución francesa, en España es integrante decisivo de la revolución liberal, así como de su antecedente, el régimen de la Ilustración, y tras la II Guerra Mundial la Comunidad Europea destina lo principal de sus recursos monetarios y poder coercitivo jurídico-legal al control del campesinado, de donde proviene la funesta PAC (Política Agraria Común), actualmente implementada.

 En efecto, el Tratado de Roma de 1957 hace del dominio del agro uno de sus designios fundamentales, como lo prueba que la mayor parte de su presupuesto se destinase a esa tarea. Es sustantivo que el Estado español haya necesitado más de 200 años para lograr la dominación del campo (lo que ha llevado a su destrucción de facto, actualmente evidente) con la desamortización civil y el resto de las medidas por él establecidas tiránicamente, mientras que el Estado bolchevique desease conseguirlo en 4 años (1929-1932)... Para eso tenía que multiplicar por mil la constricción, la violencia, el terror, el derramamiento de sangre, el hambre.


La política agraria de los comunistas rusos anuló de facto, en buena medida, la emancipación de los siervos rusos, realizada en 1861, pues devolvió a las gentes de la ruralidad a una situación renovada de servidumbre, a un régimen de neo-servidumbre en bastantes aspectos peor que el antiguo.

 Si la emancipación de 1861 fue realizada para favorecer el desarrollo económico y la industrialización, la nueva sobre- opresión introducida por los bolcheviques devino un elemento retardatario y negativo para el proceso de industrialización que pretendían efectuar, lo que intentaron superar con un uso al por mayor de lo único en que eran realmente unos virtuosos, la violencia contra las masas. 

Causa estupor que tales verdades elementales fueran incomprendidas por la elite bolchevique, que se jactaba de ser docta como nadie en asuntos económicos. 

La operación “colectivizadora” fue tan desatinada (y vandálica) que hoy persisten sus efectos económicos, en primer lugar, la baja productividad del agro ruso. La absoluta incomprensión por el marxismo de la noción y la categoría de libertad está en la base de tan espeluznantes desatinos.
La antirrevolución de 1917constituyó un capitalismo de Estado que abarcaba a todas las ramas de la industria, las finanzas y los servicios, y desde 1932, la agricultura.

 Las formas principales de la explotación de los trabajadores fueron la extracción directa de plusvalía en el puesto de trabajo y el régimen tributario. Aunque la nueva burguesía no aparecía como formalmente propietaria de los medios de producción lo era de facto, en el quehacer económico diario, y de manera absoluta, pues dirigía al cien por cien el proceso productivo, tomaba todas las decisiones y se apropiaba de la totalidad del plusproducto, de la riqueza generada. El régimen salarial se mantuvo, empeorado, además, pues la naturaleza militarista del orden comunista hizo que adoptase rasgos esclavistas, lo que ocasionó su degeneración por regresión.


Otra prueba de la naturaleza prosaicamente capitalista del régimen fue que la planificación de la economía la copiaron los bolcheviques del plan productivo nacional elaborado por el Estado Mayor alemán en la Primera Guerra Mundial, lo que es otro dato más que reafirma la conclusión sobre que el comunismo ruso fue una forma de militarismo, y por ello de capitalismo.

 No hace falta argüir que eso no tiene nada de socialista, pues se reduce a conformar un capitalismo dirigido por el Estado más rigurosamente de lo habitual, aunque los planes quinquenales soviéticos eran sobre todo vanilocuencia publicitaria y solían incumplirse, al no lograr someter a su dictamen al cien por cien a las leyes básicas objetivas del beneficio, el dinero y el mercado, por más distorsionado que estuviera este último en tales circunstancias. 

La planificación económica sirvió sobre todo como arma propagandística, para hacer creer a las gentes dentro y fuera de la URSS que los bolcheviques “dominaban” la actividad productiva y podían conseguir que ésta quedase libre de crisis cíclica y antagonismos retardatarios, desenvolviéndose exitosamente, logrando un crecimiento continuado elevado... 

Cuando esa prodigiosa trola se desintegró por choque con la realidad, a partir de los años 60, en la “etapa del estancamiento (económico)”, el régimen comunista se encontró desprovisto de una parte sustantiva de su argumentario justificativo.
Se ha de tener en cuenta que el éxito mundial del credo comunista, que se dio y fue muy real hasta los hechos de Hungría en 1956, se sustentó en la perversa esperanza de que fuera capaz de constituir un orden económico de máximo producción y máximo consumo. 

Que eso sea imposible, también por razones físicas, al vivir en un planeta finito, lo que ya fue señalado por Simone Weil el año 1934 (en “Reflexiones sobre las causas de la libertad y de la opresión social”), no arredró a los seguidores de tan fúnebre chifladura. Nótese que ésta es rematadamente burguesa, extraída del arsenal de ofertas demagógicas efectuadas por la revolución liberal, destinadas a dotarse de una base de masas, de donde la toma Marx, quien también en esto pone en evidencia su escasa originalidad y creatividad intelectual. 

Quienes desean “la revolución” para consumir más, para vivir plenamente como cerdos, y no para ser mejores, en lo intelectual, convivencial y moral, se merecen el tristísimo final que ha tenido el marxismo y sus derivaciones.
El uso demagógico de la codicia, del deseo de riquezas y bienestar material, como argumento reclutador y movilizador, descalifica a Marx.

 Es más, le presenta como realmente es, un adocenado burgués habilísimo en el enmascaramiento y el camuflaje, en el error, el embeleco y la demagogia.
Los trabajadores en la Unión Soviética eran nada más que fuerza laboral y mano de obra, sin participar lo más mínimo en las tareas de dirección y gestión, con unos salarios que les mantenían en un estado de pobreza.

 Si elevaban la voz para protestar o, mucho más, si efectuaban paros o huelgas (lo que sucedía a menudo) eran reprimidos con gran dureza por el “Estado del proletariado”, y si se les calificaba de, por ejemplo, “saboteadores contrarrevolucionarios” tenían asegurada la tortura y, en caso de sobrevivir a ella, el tiro en la nuca o el pelotón de fusilamiento. 

Sometidos a jornadas interminables de trabajo, con unas condiciones laborales pésimas y unos sueldos míseros, carentes de cualquier libertad política, civil y de conciencia, y continuamente aleccionados, se fueron refugiando en el alcohol barato, lo que ocasionó un grave problema, a la vez económico, social, laboral, relacional y médico, que se hizo perentorio en el fracaso de la Unión Soviética.
Como consecuencia, el trabajo se degradó más y más en Rusia. 

El híper-capitalismo comunista se enamoró de la “organización científica del trabajo” preconizada por F. Taylor y sus discípulos, dirigida a anular la autonomía al trabajador en el acto productivo, con el propósito de maximizar la dictadura del empresario, hacer ejecutar sus órdenes con rigurosidad y elevar el grado de explotación. 

Lenin llegó tan lejos en su DISTOPÍA liberticida y deshumanizadora que advirtió arrogantemente en 1918 que “la tarea que el gobierno soviético debe cumplir en toda su amplitud (sic) es enseñar a trabajar”. Es decir, el obrero ¡no sabía trabajar! y era el régimen comunista, integrado por intelectuales burgueses palabreros, parasitarios y abusadores, quien debían enseñarle a hacerlo, ¿Cómo?, aplicando el taylorismo en sus versiones más rotundas y dolorosas, más mutiladores de la personalidad y capacidades del trabajador [2]


De ahí resultó otro de los extravíos del “socialismo” soviético, el movimiento estajanovista que, de 1935 en adelante, se propuso elevar la productividad del trabajo en la URSS. Su fundamento era, según se ha dicho, la aplicación de las deletéreas formulaciones de Taylor y los suyos. 

El balance es que los resultados económicos fueron insignificantes, cuando no negativos (desorganizó la producción sin llegar a constituirse en práctica estable y consolidada), debido sobre todo al boicot de la gran mayoría de los proletarios

Pero se convirtió en un elemento más para sepultar a la clase trabajadora industrial de Rusia en el infierno del salariado. La dictadura de la nueva burguesía dentro de la empresa se reforzó, en efecto, sin que eso mostrase ninguna mejora productiva perceptible, como suele ser habitual, pues el taylorismo lo que pretende es expandir el poder del capitalista y sus agentes en el centro de trabajo, y sólo secundariamente incrementar los rendimientos, algo poco habitual.


El híper-capitalismo soviético quiso realizar el sueño de todos los empresarios del planeta, someter a los trabajadores a “la organización científica del trabajo”, lo que la burguesía occidental no lograba, salvo de manera parcial y ocasional, por la fortísima resistencia que ofrecía el proletariado

Esto prueba, asimismo, cuál es la verdadera naturaleza del comunismo, a saber, el capitalismo en sus manifestaciones más extremistas. Mientras en la URSS se imponía a viva fuerza el taylorismo y sus derivaciones, en Occidente los partidos y sindicatos obreros resistían su aplicación, sin que ello les llevase a denunciar lo que al respecto se estaba haciendo en “el país de la dictadura del proletariado”. Tal es manifestación del culpable acriticismo con que se consideró todo lo que venía de Rusia, tenido por sustantivamente “revolucionario” y “proletario”...


El asunto de “la organización científica del trabajo”, presentada como determinante por los jefes del régimen soviético, indica que éste era una variante de dictadura burguesa/estatal, pues de haber sido, como se decía, “el poder de la clase obrera”, jamás habría admitido someterse a aquélla, un sistema de coacción, sumisión, degradación, despersonalización, robotización y tortura para el proletariado.


El trabajo productivo fue utilizado por los bolcheviques con los mismos fines, aunque con más autoritarismo, que el resto de las clases explotadoras de la historia. Una de sus funciones de dominación es contribuir al embrutecimiento del trabajador, pues pocas actividades embotan tanto la mente y envilecen globalmente a la persona como el laborar incesante con fines productivos, de donde resulta sobre dominación política y social. 

Por eso en una sociedad libre, popular, el tiempo de trabajo debe ser limitado, y la forma de realizarlo libre, no impuesta desde arriba sino autodecidida por los trabajadores. Los bolcheviques, al mismo tiempo que forzaban a los obreros a destinar todo su tiempo y energías a la producción, para “construir el socialismo” argüían, organizaron parodias burlescas como la de los “sábados comunistas”, ocurrencia de Lenin por lo que parece. 

 Ese día de la semana los orondos jerarcas abandonaban sus despachos y marchaban a algunos centros de trabajo a realizar un simulacro de producción durante unas pocas horas, rodeados de una jauría feroz de soldados y policías que les protegían de los auténticos trabajadores.


Nada hay en eso de original: Mussolini, el ideólogo del fascismo, gustaba de fotografiarse hoz en mano y torso desnudo sobre un fondo de haces de cereal, para mostrar a sus atemorizados súbditos que él también era un “verdadero proletario”. Lenin escogió para ello un taller ferroviario... Tales mofas a los trabajadores se basan en la negación dolosa de una norma democrática axial, que las funciones gubernamentales no pueden ser remuneradas, que no han de existir ni político ni funcionarios profesionales, que todas las personas están obligadas a vivir de su trabajo. 

Si el pueblo ha de autogobernarse, las magistraturas políticas y administrativas tienen que ser conferidas por las asambleas populares, por un tiempo limitado (un año y no más), y quienes las desempeñen han de realizar sus funciones al mismo tiempo que continúan trabajando productivamente. 

Solo así puede existir un gobierno popular, por tanto, una verdadera democracia. En la URSS los prebostes bolcheviques se cansaron pronto de los “sábados comunistas”, una vez que comprobaron que su efectividad propagandística era muy escasa, es decir, que no engañaban a nadie...


Al lado del capitalismo estatal siempre existió en la URSS, desde el principio, un potente, diverso y activo capitalismo privado, integrado sobre todo por los afiliados al partido comunista. 

Éstos poseían privadamente una parte no pequeña y, según fueron transcurriendo los años, creciente, de bienes, en especial suntuarios (joyas, divisas extranjeras, obras de arte, etc., y también negocio inmobiliario, etc.) a la vez que recursos productivos. La corrupción, universal en el partido, más allá de su significación jurídica, política y moral era, en tanto que acontecimiento económico, un procedimiento rutinario para expandir el capitalismo privado a costa del estatal, como sucede en todas partes. 

El sector empresarial particular debió superar al de Estado ya en los años 60, lo que se manifestó con la constitución de las célebres “mafias” de la URSS, o consorcios capitalistas privados alegales (pero no ilegales) operando en todas las ramas de la producción y la comercialización, sin olvidar el sistema financiero. 

Los análisis doctrinarios de la historia de la Unión Soviética, aún numerosos, minimizan o niegan la existencia del capitalismo particular desde el primer momento de la “revolución” pero los estudios empíricos muestran su general presencia y enorme vigor.


Los marxistas rusos constituyeron un sistema económico entregado a, por un lado, la producción de armamento y, por otro, de bienes de lujo y disfrute para los poderhabientes y sus adláteres, con una tercera rama también de bastante peso, la de la propaganda y el adoctrinamiento (impresión, prensa, industria gráfica, radio, cine, etc.). El primer sector necesitaba de una desarrollada y variada industria pesada, así como de una activa producción de maquinaria, sin la cual no puede fabricarse el equipo militar moderno.

 En consecuencia, las necesidades populares eran menospreciadas, no sólo las de alimentos sino la de medios de vida básicos elaborados en la industria ligera (que recibía muy escasas inversiones) y la artesanía (que deseaban liquidar), lo que se agravó con las campañas institucionales en contra de la artesanía popular de autoabastecimiento, a la que los inicuos publicistas del sistema tildaron de “actividad capitalista” y “residuo de un pasado tenebroso”. Como consecuencia, escaseaba todo lo más básico, lo imprescindible para la vida de la gente común, aunque no el alcohol de ínfima calidad, el vodka barato y tóxico, que jamás se agotaba, con precios muy bajos. El recurso al alcoholismo de masas para el dominio mental, ideológico y político, de las masas es otra de las artimañas que el régimen “socialista” hereda del zarismo, quien llevaba siglos valiéndose de ella. 

Cambiaron los regímenes y los gobiernos, los calificativos y la retórica, pero lo esencial del orden clasista se mantuvo...

El sistema capitalista comunista, estatal-privado, tuvo una clase poderhabiente y neo-burguesa provista de una fabulosa capacidad para el derroche, en fiestas, comilonas y bacanales, en cacerías y viajes de placer, en residencias suntuosas (dachas), rameras, alcohol y viandas exquisitas (eso incluso cuando la población trabajadora pasaba hambre y se daban casos de canibalismo), en limusinas, automóviles de lujo, trenes principescos y aviones especiales, en verdaderos ejércitos de escoltas y guardaespaldas, en legiones compactas de criados, amas de llaves, domésticos, institutrices, lacayos, camareros y cocineros, todos al servicio de los crápulas comunistas. Estos confiscaron para sí los palacios y mansiones de la realeza y la aristocracia, empezando por el formidable conjunto del Kremlin, manifestando incluso en esto que eran sus herederos y continuadores, lo que no ocultaban, pues les agradaba referirse, con beata unción, a los tiempos del zar Iván el Terrible y la zarina Catalina la Grande.


El libro “La corte del zar rojo”, de Simon S. Montefiore, excelentemente documentado y por eso creíble, describe la vida privada de la elite estatal y empresarial bolchevique hasta mediados de los años 50, durante el periodo determinante, fundacional y de asentamiento, del régimen. Incluso en el título el autor enfatiza la continuidad entre el viejo zarismo, monárquico y clerical, y el nuevo zarismo, marxista y “revolucionario”. Una derivación de todo ello fue la aparición de una juventud dorada formada por los hijos de la oligarquía comunista, una gentuza violenta, alcohólica y todopoderosa, inútil para cualquier labor positiva, que intimidaba a la gente de la calle con sus chulerías y que poseía poder para perpetrar las maldades que le viniese en gana.


Aquél saca a la luz pública las francachelas de la nueva clase burguesa, con los jerarcas rematadamente borrachos en pantagruélicos banquetes y tragantonas, relata el enjambre de “bailarinas” (tal era el eufemismo para las meretrices al servicio de los jefes comunistas) que les rodeaban y muestra su uso habitual de toda la gama de bienes de lujo, vanidad y goce, que les eran proporcionados con ilimitada generosidad por el Estado “socialista”. 

Ciertamente, los jefes y amos comunistas llevaban una vida de cerdos, de la que se sentían orgulloso, asunto que proviene también de la ausencia de criterios morales, valores civilizatorios y exigencias axiológicas propias del marxismo, que en esto como en todo se adscribe a la cosmovisión burguesa, abiertamente amoral e inmoral, torpemente hedonista, epicúrea y placerista.

 Pocas elites mandantes de la historia han sido tan despilfarradoras y gozadoras, tan fruidoras, disolutas y fiesteras, como los comunistas rusos. En esto eran incluso peores que la aristocracia y gran burguesía zarista, como también lo fueron en el grado y nivel de la violencia estatal y la represión policial-militar de las clases trabajadoras.


Pero el libro de Montefiore confunde a sus lectores en una cuestión no menor, al reducir esa existencia de perpetua bacanal a la jefatura máxima del partido comunista. No era así, dado que, en cada república soviética, población, ministerio, departamento, cuartel y unidad productiva los jefes locales hacían lo mismo que los prebostes del Kremlin, cada grupo a su nivel.


El conjunto lo formaron, por tanto, cientos de miles de personas entregadas a goces porcinos extremadamente despilfarradores, costosísimos, que contribuían a deprimir aun más a la enteca economía soviética, sólo eficaz en la producción de armamento y productos de lujo, lo que pone en evidencia que todo régimen económico sirve a un orden político determinado, en este caso al militarismo bolchevique, clasista y elitista hasta lo superlativo.


Los crecidos gastos suntuarios y de francachela, unidos a los costes colosales del inflado aparato policial, sin olvidar lo destinado a propaganda, y sobre todo, el peso del descomunal poder militar, contribuyeron a que la economía soviética marchara siempre malamente en lo referente a proporcionar a la población medios de vida básicos, e incluso la situación emporó al final de la existencia de la URSS.


Félix Rodrigo Mora




[1] No quiero entrar aquí en problemas que son realmente secundarios, como por ejemplo los terminológicos y por eso lo pongo en nota para que quede claro que son efectivamente secundarios. Por ejemplo, me choca evidentemente mucho que se hable de “burguesía comunista”, “capitalismo comunista” o “aparato estatal comunista” tanto como quien hablase de “revolucionario pacifista”, de feudo capitalista o de “país socialista”. El antagonismo social real hace que la expresión pierda todo sentido, la burguesía es necesariamente capitalista, el Estado ruso también, capitalismo y comunismo son excluyentes totalmente. En rigor me parece un error, una inconsecuencia y hasta una concesión del autor. Pero rechazo totalmente invalidar un contenido por presentar ese tipo de problemas que objetivamente resultan totalmente secundarios. Intuyo que el propio autor sabe perfectamente que es incoherente hablar de burguesía o Estado comunista y que lo hace porque no puede redefinir todas las palabras en función de un contenido más claro. (nota de Ricardo)


[2] Un estudio de este asunto en “Frederick W. Taylor y la organización científica del trabajo. Taylorismo y trabajo en la Unión Soviética”, contenido en “Homo Faber. Historia intelectual del trabajo, 1675-1945”, Fernando Díez Rodríguez.


MORA/Ricardo - postaporteñ@ 1847 - 2017-11-19 





Cuando Los Extractivismos Y La Corrupción Se Encuentran



CLAES ambiental  por Eduardo Gudynas 10 nov. 2017 –


En los últimos meses ha quedado en evidencia que en América del Sur, varias de las grandes aventuras extractivistas quedaron envueltas en tramas de corrupción. Casos como los de Petrobras en Brasil o la minera SQM en Chile, treparon hasta los titulares de la prensa y desencadenaron serias consecuencias políticas dentro de cada país.


Inmediatamente surgen todo tipo de preguntas: ¿cuáles son las relaciones entre los distintos extractivismos y la corrupción? ¿cómo se organizan esas redes de corrupción? ¿quiénes son los principales participantes? ¿cuáles son las consecuencias más destacadas?


Un análisis de este tipo se aborda en el libro “Extractivismos y Corrupción”, que se acaba de presentar en Lima. Entre los resultados de esa investigación se destaca que se han encontrado casos de corrupción en todas las variedades de extractivismos, cubriendo todas sus posibles manifestaciones (mineros, petroleros, agrícolas, forestales, pesqueros, etc.). Ningún tipo de aprovechamiento de recurso natural parece estar a salvo.


De la misma manera, existen casos en todos los países sudamericanos sin excepción, incluyendo aquellos que muestran los mejores indicadores frente a la corrupción. Es la situación de Chile, que posee muy buenos registros de transparencia y fortaleza institucional, pero que en los últimos años ha vivido muy serios casos de corrupción alrededor de los extractivismos (incluyendo pagos ilegales de mineras a congresistas de todos los partidos, tráfico de influencias en la reforma de las regalías, irregularidades con la ley de pesca, y escandalosos manejos en el fondo del cobre controlado por los militares).


Estos y otros hallazgos se ilustran en el libro “Extractivismos y Corrupción”, que sigue una metodología que respeta distintos criterios. Por un lado, sólo se tomaron en cuenta los casos confirmados por procesos judiciales o que cuentan con clara evidencia de respaldo, para no entrar en las controversias sobre denuncias en marcha. Por otro lado, el acento no está puesto en individualizar culpables, sino en entender cómo funciona esa relación entre extractivismos y corrupción. Aquí se comparten algunos de los resultados en esta obra.


Los ámbitos, los involucrados y las dinámicas



En los extractivismos se encuentran distintas prácticas de corrupción, como por ejemplo, sobornos para acceder a concesiones a yacimientos mineros o petroleros; el cohecho en modificar una evaluación de impacto ambiental; abuso de funciones para ocultar los impactos ecológicos; o tráfico de influencias que ampara la violencia contra las comunidades locales.


Sin duda que no todos los emprendimientos extractivos están envueltos en la corrupción, pero tampoco puede negarse que se pueden señalar muchos ejemplos. 

En efecto, existen casos a lo largo de todas las fases de los extractivismos, desde las primeras etapas de exploración y prospección, pasando a la explotación del recurso natural, hasta los momentos finales de abandono. 

De la misma manera, se registran casos en los propios enclaves extractivos, como de las obras de infraestructura que son necesarias (como sucede con la corrupción en los contratos de rutas y caminos), así como en el manejo de los dineros que resultan de ese tipo de aprovechamiento de los recursos naturales


Asimismo, se encuentran casos de corrupción extractivistas bajo los más 
diversos tipos de acceso a los recursos naturales y propiedad empresarial, tanto en las privadas como en las estatales, mixtas e incluso cooperativas. Por ello, es un problema que golpea tanto a gobiernos conservadores como progresistas.


La corrupción en los extractivismos opera tanto en el terreno de la ilegalidad, sin duda el más evidente, pero también en las llamadas alegalidades. 

Este es un concepto importante y útil, ya que ilustra los casos donde se cumplen las formalidades de las normas, pero se aprovechan sus vacíos o limitaciones para lograr beneficios que tienen consecuencias en contra del sentido de esa norma. Los ejemplos más conocidos son las empresas que sacan ventajas de esas limitaciones para pagar pocos impuestos o evadirlos. 

Algo similar se observa en el terreno ambiental, ya que hay emprendimientos extractivos que atienden las formalidades pero aprovechan, por ejemplo, ausencia de reglamentos adecuados, con lo cual persisten impactos ambientales que supuestamente la ley esperaba controlar.

La investigación muestra que la corrupción parecería operar para ampliar el campo de las alegalidades


Se puede señalar que es común que la corrupción en los extractivismos se organiza en redes, donde pueden actuar muy diversos actores, y que entre ellos fluye no sólo dinero, sino también información y relaciones de poder

Como en algunos sectores extractivos las inversiones y las ganancias son enormes, ese dinero es un botín jugoso para los interesados en prácticas corruptas.


Algunas de esas redes pueden alcanzar una gran complejidad, como muestra el caso Petrobras en Brasil. En esa empresa, el dinero de los sobreprecios se encaminaba por distintas gerencias que correspondía a distintos partidos políticos, revelándose como mecanismos de recaudación.

 La arquitectura financiera era muy complicada pero precisa; por ejemplo, la articulación de la petrolera con Odebrecht incluía cinco subsidiarias que enviaban el dinero a través de 14 compañías intermediarias que operaban en al menos siete países, involucrando a centenares de personas.

 Las reglas estaban muy claras, todos sabían los porcentajes que recibían los intermediarios, los operadores y los partidos. 

Todo esto se mantuvo funcionando por años, lo que muestra que contaba con una importante cobertura política.
Cuando se examinan los actores participantes en distintos casos de corrupción en todo el continente, aparece una enorme diversidad.

 Se cuentan directivos y gerentes de empresas, políticos (tanto los que ocupan puestos dentro de un gobierno o en empresas estatales, como los que son legisladores). Hay redes donde actúan, por ejemplo, periodistas que trafican con la información, académicos que distorsionan estudios de impacto ambiental u ordenamiento territorial, policías y fuerzas de seguridad que están involucradas en la represión con violencia, y hasta integrantes de organizaciones ciudadanas.


En efecto, posiblemente uno de los resultados más preocupantes de la investigación fue encontrar casos de corrupción en los extractivismos que involucraron a líderes campesinos o indígenas

 Algunos de ellos son muy conocidos (como el pedido de “lentejas” para manipular la protesta ciudadana ante el proyecto Tía María), y otros lo son menos, pero tal vez más graves, como el desbarranco en Bolivia del “Fondo Indígena”.

 Este repartía dineros obtenidos de los hidrocarburos administrado directamente por delegados de organizaciones campesinas e indígenas, y que terminó en un escándalo, con dos ministros y dirigentes encarcelados, sin saberse el destino o el uso de aproximadamente US$ 150 millones, aunque hay casos que evidencias su destino con fines electorales.


Erosionando la democracia, comprometiendo los derechos



Esas y otras dinámicas muestran que la corrupción en los extractivismos penetra en distintos ámbitos de la vida política y social. Los análisis convencionales ponen el acento en sus impactos económicos, tales como los tributos que no se pagan o la pérdida de eficiencia. 

Pero esta investigación también deja en claro que la corrupción impacta en otros ámbitos, como los mecanismos democráticos esenciales, desde impedir el acceso a la información a anular la igualdad entre los partidos que compiten en las elecciones. Hay también pérdidas ecológicas y fragmentación territorial que se amparan en la corrupción.

 Todos estos ejemplos muestran que al final de cuentas lo que se deterioran son las políticas públicas.


La situación más alarmante está allí donde la corrupción en los extractivismos incluso golpea a los derechos humanos. Hay casos que muestran que se apela a ella por ejemplo para amparar la criminalización de las disputas ciudadanas ante los extractivismos, mientras otros casos señalan al tráfico de influencias para dar impunidad a fuerzas de seguridad que asesinaron manifestantes.
El libro concluye con un mensaje de alarma.

 Los extractivismos, especialmente aquellos de tercera y cuarta generación (como la megaminería, el fracking o la explotación petrolera en áreas tropicales), por su propia naturaleza, ofrecen muchos flancos a la corrupción, en especial aquella donde se articulan ventajas empresariales e intereses político-partidarios. Con ello, lo que está en riesgo sin duda son esas pérdidas ecológicas y en las condiciones de vida, así como la fortaleza de las políticas públicas, pero también se arriesga la calidad de nuestras democracias y la salvaguarda de los derechos humanos.


El libro “Extractivismos y Corrupción”, por Eduardo Gudynas, fue publicado por CooperAcción y RedGE en Perú, y se discutió en un conversatorio en Lima con presencia de integrantes de organizaciones ciudadanas peruanas, periodistas y representantes de Chile, Ecuador, Colombia y El Salvador del Observatorio de Conflictos Mineros de América Latina (octubre 2017)



GUDYNAS / CLAES - postaporteñ@ 1847 - 2017-11-19 








Colombia/

Democracia y Extractivismo:

 

RETOS Y PERSPECTIVAS DE LAS 

CONSULTAS POPULARES



4 de noviembre por Sebastián Guzmán García

Comité para la abolición de las deudas ilegítimas (CADTM), 4-11-2017

Economía dependiente y profundización extractivista |1|


Para empezar la discusión en torno al extractivismo en Colombia (y en AL) hay que partir de una mirada económica, que nos permita explicar porque Colombia apuesta por dicha propuesta de modelo económico y de “desarrollo”, para poder entender el escenario en el que surgen las consultas populares y las diversas formas de resistencia de las comunidades a este. Históricamente Colombia ha tenido un desarrollo económico dependiente de las dinámicas del mercado internacional , que ha hecho que su producción responda en gran medida a las necesidades de la demanda internacional más que a una demanda interna ,bajo la idea de las “ventajas comparativas”, en donde la especialización en producción y exportación de un producto (o de un sector productivo para ser más exactos) hace posible el mercado internacional y aumenta la competitividad de cada país, lo cual podría ser leído también desde la perspectiva de la economía mundo , como la producción de bienes primarios (recursos naturales) por parte de las económicas periféricas, para la satisfacción de la demanda de los países de centro.


Lo anterior se ve evidenciado claramente en la exportación de tabaco en el siglo XIX o de café en el siglo XX |2|, productos que si bien denotaban la relación de dependencia que tenía el país con el mercado internacional, todavía no avisaban el modelo extractivista actual , ya que este surge de una nueva etapa del capitalismo como lo es el giro neoliberal traído por el Consenso de Washington a nuestros países en la década de los 90, que empezaría a generar todo tipo de cambios y transformaciones en el estado (ordenamiento jurídico y políticas públicas en particular) con el fin de adecuarlo a los interés corporativistas trasnacionales , que empezaría a expresarse para nuestro caso, en el incentivo de la explotación minería y petrolera por parte del sector privado trasnacional. 


Dicho proceso de profundización de la dependencia económica del país, impuso en la región y en el país, una subordinación respecto de lo debía producir y exportar, de tal modo que fue el sector primario en donde se concentró la actividad, en lo que Maristella Svampa denomina como el “consenso de los commodities, entendiendo a los commodities, como todos aquellos productos cuyos precios son puestos por el mercado internacional, y que tienen como característica fundamental el poco valor agregado de los mismos para su fabricación, lo cual equivale a decir materias primas como el petróleo, el carbón, y la cantidad innumerable de minerales que pueden extraerse de la minería, pero a su par de procesos ligados al mundo del campo, pero que no tienen que ver con la producción para la garantía de la soberanía alimentaria, sino también con procesos de extractivismo como la agroindustria, expresada principalmente en cultivos de palma o caña para la generación de combustibles . (Svampa, 2013).



Todo lo anterior venía acompañado claro está de distintos elementos, como la reprimarización de la economía, la pérdida de soberanía del país a través de la importación de alimentos, el libre flujo de capitales, la privatización de empresas públicas, entre otros elementos que le permitieron al gran capital trasnacional no solo hacer presencia en el país dentro del sector minero energético, sino en muchas de las áreas de la economía.

 A su par, el aumento considerable de los precios de las materias primas cerca del año 2002 supuso un boom de explotación minera, que dotaba de un elemento característico al consenso de los commodities , ya que si bien AL había sido foco de explotación de bienes a lo largo de su historia , en este periodo se caracteriza por que la explotación es hecha de manera integral , y el territorio empieza a verse como un todo complejo , para la explotación , mas no para la conservación, teniendo elementos característicos como el despojo, el ecocidio y la privatización de los recursos naturales , adecuando además de todo, la infraestructura misma para el sistema propio de saqueo (IIRSA |3|)


Dicho modelo se vio expresado en Colombia, bajo la figura de seguridad democrática expresada por el presidente Álvaro Uribe, quien se encargó de adaptar el país , desde lo normativo e institucional (TLC Y TBI) hasta lo concreto, con la reducción de acciones armadas por parte de las guerrillas ( acciones que generaron contrariamente la profundización del conflicto, el auge del paramilitarismo y la violación masiva de los derechos humanos) con el fin de que las grandes empresas trasnacionales vinieran a “invertir” en el sector , entregando así cerca de 9000 títulos mineros , incluyendo áreas protegidas, en lo que se conoce como la “ piñata de títulos mineros |4) ”, todo ello bajo la idea de las regalías como usufructo y beneficio otorgado para el país.


El PND de Juan Manuel Santos, profundizo dicho modelo y lo encarrilo en lo que el mismo denomino como las “locomotoras minero energéticas”, afianzando así tanto la confianza inversionista como la estabilidad jurídica de las empresas , estas dos expresadas mediante derechos de inversión que hoy en día tiene en jaque al país , gracias a las demandas internacionales que ante tribunales de arbitramiento como eCIADI ( Banco Mundial) han presentado empresas dedicadas la extracción minería o a la construcción de proyectos empresariales como hidroeléctricas o de explotación petrolera. 

Además de todo lo anterior , hay que tener en cuenta un elemento importante, y es que posterior a la crisis de las hipotecas subprime ( de carácter especulativo al igual que el sector extractivo) los precios de lasmaterias primas cayeron estrepitosamente , lo cual en vez de generar un giro en la política económica del país , pensando un tránsito hacia una economía no extractiva ni reprimarizada, lo que hizo fue profundizar la explotación bajo el argumento de que parar llenar el hueco fiscal dejado por el bajonazo de los precios había que realizar una explotación más intensiva .
Por último y no menos importante , hay que tener en cuenta que el “ consenso de los commodities” y como lo destaca Svampa, no es solo un proyecto económico de dominación de los territorios, sino que a su vez es político y por sobre todo ideológico , esto último viéndose expresado en la supuesta imposibilidad de transitar hacia un modelo económico no extractivo , y guiado por lógicas concomitantes con el territorio, la población , su cultura ,el ambiente , etc. tal como lo sería, por ejemplo un modelo de desarrollo basado en la agricultura familiar, y menos determinado por la posición que el mercado internacional nos asigna, primando en nuestra producción el valor de uso más que el valor de cambio , es decir primando las verdaderas necesidades de nuestras comunidades por sobre los intereses de lastrasnacionales. 

Esto último es importante, y es el elemento por el que las consultas popularesse constituyen como un elemento de participación mucho más allá de lo normativo y trasciende como una herramienta de las comunidades dentro de la disputa por lo simbólico y a la vez por lo material, ya que la negación del extractivismo desde lo local, es un claro resquebrajamiento de dicho consenso hegemónico hasta el momento, más que un inconformismo por elementos factuales como el modelo de asignación de regalías |5|


Para entrar a analizar lo que son las consultas populares en el escenario actual , hay que resaltar que si bien la desarticulación del conflicto armado era y es una necesidad para el país y todas las comunidades afectadas por ello, este objetivo está siendo utilizado para la profundización del extractivismo como modelo económico , asegurando por completo la confianza inversionista gracias a la reducción de acciones violentas y la apertura de áreas estratégicas en donde las FARC hacían presencia históricamente, lo cual equivale a decir que los interés que corren tras de la paz pueden ser sin duda alguna más perversos que el mismo conflicto y que desarticular el movimiento guerrillero no implica necesariamente que las poblaciónes dejen de ser violentada a través de formas tanto físicas , como estructurales y simbólicas propias del sistema extractivista actual basado en el despojo. 

Ejemplo de dicha profundización son la expansión agroindustrial (estipulado en el mismo acuerdo final) así como la utilización del fracking para la extracción de no convencionales.


Las consultas populares

el afianzamiento de la cultura política


Dicho modelo de desarrollo del territorio basado en una visión univoca y economicista, supuso como era de esperarse, una serie de conflictos sociales, que giraban en torno a las visiones contrarias de “desarrollo” que tenían las multinacionales y las comunidades, y ambientales, dada la disputa que suponía la minería respecto de uso que se les daba a los recursos del territorio, entre ellos el suelo y el agua, y por ende, el tipo de actividades productivas que se desarrollarían allí. 

Dicho conflicto trato de ser subsanado a través de la asignación de regalías que a su vez generaron procesos de corrupción y apropiación de recursos públicos de grandes magnitudes , sin embargo , dichos conflictos tocaban algo mucho más estructural que no entendían , y siguen sin entender los funcionarios del gobierno y las compañías multinacionales , y es que el núcleo de la discusión no radica en torno a la cantidad de dinero que puedan dejar las compañías , sino al modelo que las comunidades, quienes son las que habitan , construyen y son el territorio, quieren para su este, lo cual equivale a decir que la fórmula de “minería si pero no así” , o “minería sí, pero bien hecha” , es un debate que no pasa solo por lo técnico sino también por lo ideológico y político, y que por tanto no puede ser subsanado solo desde esta mirada mecanicista


Dejando esto a un lado para luego retomarlo, la figura de las consultas populares había sido una de las figuras de democracia participativa que se había impulsado con la Constitución del 91, junto a otras como la consulta previa o el cabildo abierto, sin embargo, había sido usada para elementos bastante intrascendentes dentro de los municipios y los ámbitos de lo local. 

Sin embargo, dicha herramienta va a tomar una importancia significativa dentro de la materia minería, a partir de dos sentencias de la CC como lo son la C-273 del 2014 y la T-445 del 2016, ya que están van a acabar con el supuesto de que la decisión sobre actividades extractivas sea una competencia netamente del gobierno central, y va a dotar a lascomunidades locales de poder decisorio sobre ello.


La sentencia C-273 por su parte, es resultado de una acción pública de inconstitucionalidad sobre el Art 37 de la ley 685 del 2001 o código minero, que establecía que las autoridades locales, ya sean concejos, alcaldías o la misma comunidad, no podían vetar actividades extractivas dentro de sus territorios dado que ello era una competencia del Gobierno Central. La CC declara inexequible dicho artículo argumentando que dichas disposiciones violan el núcleo esencial de la participación de las autoridades territoriales, ya que era ilógico otorgarle competencias para regular los usos del suelo a través de herramientas como los POT, si el gobierno nacional podía decidir arbitrariamente la ejecución de actividades allí. Dicha disposición abrió un campo grandísimo para que las autoridades locales empezaran a decidir sobre la cuestión minera en su municipio, sin embargo, no fue sino hasta la sentencia T-445 de 2016 que dicha posibilidad se asentó.


La sentencia T-445 es producto de una revisión de tutela, por parte de un ciudadano respecto de la consulta popular en Pijao, Quindío, en torno a la prohibición de la minería de metales en su municipio.

 La Corte resaltando que las decisiones en dicha materia se debían tomar de manera conjunta a través de los principios de concurrencia, coordinación y subsidiaridad, resuelve de forma explícita y clara que los entes territoriales, pueden regular los usos del suelo, con el fin de garantizar el medio ambiente aun, y aquí la parte más importante, cuando para el cumplimiento de tal fin, se prohíban actividades mineras.


A partir de estos dos precedentes jurisprudenciales, se vinieron una ola de consultas populares que buscaban a partir del elemento jurisprudencial blindar sus territorios contra todo tipo de actividades extractivas tales como minería, como el caso de Cajamarca o Pijao, hidrocarburos como Cumaral o Tauramena y de proyectos hidroeléctricos como el caso de Cabrera.

 A partir de allí se han venido concretando diversas consultas antiextractivistas , en donde el rechazo al extractivismo ha sido apabullante , lo cual ha despertado todo tipo de alertas para el Gobierno Nacional y las empresas dispuestas a hacer inversiones allí , por lo que han empezado a argüir cosas como que las consultas populares no tienen fundamento jurídico y son inconstitucionales ( lo cual es contrario ya que como lo vimos desde la constitución hasta las sentencias de la CC las validan ) hasta que son focos o carteles de corrupción y politiquería , esto con el fin de deslegitimar el proceso de construcción política que se dan en dichas comunidades, lo cual nos lleva a preguntarnos

¿ Cuál es el verdadero proceso de construcción de una consulta popular? O ¿qué elementos han hecho que las victorias por el No sean así de avasallantes?


Lo cierto es que , y como ya lo anticipamos con anterioridad , las consultas populares son un mecanismo jurídico que ha sido transformado por las distintas comunidades para ejercer empoderamiento y reivindicaciones de su visión de desarrollo del territorio , ajeno al desarrollo extractivo, y que logra consolidarse precisamente porque supone una ruptura dentro de ese modelo de consenso de commodities del que hemos venido hablando bajo el cual , no hay modelo económico más allá del extractivismo y que es de cierta forma lo que reproducen los funcionarios del Gobierno y las compañías multinacionales al argüir que es necesario realizar actividades mineras o el país no tendrá recursos con que funcionar.


La construcción del movimiento social por la defensa del territorio , es un proceso complejo y que toma bastante tiempo , y que se remite sin profundizar en ello a la categoría de nuevos movimientos sociales , es decir, a movimientos sociales que no responden propiamente a condiciones estructurantes de clase dentro de la relación capital-trabajo, sino que se unifica bajo la forma o defensa de un ideal concreto , en este caso de la defensa del agua, los recursos, los valores históricos, las costumbres, entre muchas otras, que hemos venido aglutinando bajo la categoría de territorio.


Claro está, como en cualquier lucha o reivindicación , existen quienes intentar aprovecharse políticamente y más específicamente electoralmente de los procesos de construcción colectiva, pero en lo que hemos podido comprobar a través del acompañamiento a estas y otras resistencias por medio del Grupo de investigación economía digna, es que las consultas populares son sin duda alguna una ruptura dentro del paradigma de participación y cultura política del país, y que contrario a la idea que quieren vender las compañías y el Gobierno, son procesos de construcción territorial de base , en donde claro esta se juntas actores que para otras luchas pudieran parecer contrarios, tal como es el caso, por solo citar un ejemplo , de ganaderos y campesinos en el municipio de Cumaral, pero que a fin de cuentas tiene un elemento en común como es la defensa del territorio en contra de las actividades extractivas.

Cultura política y los límites a la participación


A pesar de que las causas del conflicto aún no están claramente establecidas y ello supone un debate que se quiere cerrar a través de instituciones como la Comisión de la verdad, para nadie es un secreto que la falta de una apertura del régimen político fue uno de los elementos fundamentales para el alzamiento en armas de las guerrillas, y la profundización del conflicto mismo. 

Bajo este entendido es que el acuerdo final propone como uno de los puntos esenciales para la finalización del conflicto y la transición a la paz, el fortalecimiento de la cultura política, que no es sino otra cosa que los conflictos políticos y sociales se solucionen a través de la vía institucional, en ausencia de la violencia y que todos los sectores puedan defenderse sus ideales en el espacio de la democracia.


Dicho concepto responde en gran forma al desarrollo de la cultura política desde la teoría estructural funcionalista desde la que parten Almond & Verba en su estudio clásico sobre la cultura política, quienes resaltan la necesidad de una cultura política que permita la consolidación de la democracia liberal , para que así, el trámite de los conflictos se dé en el marco del sistema político y no al margen de él, como sucedió en el caso del conflicto armado, de tal modo que sea el conflicto ( social no armado) el que mueva al sistema, y le permita a este, a través de la reducción de esta complejidad , ampliarse y regenerarse. |6|


Pongo en puesta lo anterior, dado que, en un escenario de post acuerdo, que se plantea lo anterior en términos de cultura política, se supondría que mecanismos como los de la consulta previa, los cabildos abiertos y las consultas populares, deberían ser reforzados de tal forma que las comunidades tuvieran la oportunidad de tramitar y solucionar sus conflictos por medio de la vía institucional. 

Sin embargo, y contrario a esto, el Gobierno Nacional de la mano con las compañías multinacionales (Estado corporativo |7|), se propone cercenar el mecanismo de la consulta popular, porque atenta contra los intereses mineros, lo cual muestra una vez más el carácter cerrado y regresivo del sistema político colombiano cuando de participación se trata, y en mayor medida cuando se trata de discutir el modelo económico.


Con el fin de limitar el mecanismo, el Gobierno Nacional se ha propuesto tomar a cabo diversas medidas, entre las que destacamos tres. La primera, es cambiar el precedente jurisprudencial que había dado la CC en favor de las comunidades, a través una revisión de tutela de la consulta llevada a cabo en Cumaral, medida que puede darse gracias al reciente cambio en la composición de los magistrados, y que de darse dejaría sin fundamento jurídico a las consultas por venir.

 En segunda medida , mediante el trámite de una ley que reforme la ley orgánica de ordenamiento territorial y que básicamente consiste en, como lo destaca el profesor Dussan, “minería si pero con coimas” , es decir otorgar mayores dineros a los municipios para que así sus alcaldes y concejales permitan la minería, “institucionalizando lascoimas definidas como “beneficio económico adicional”, … para que aprueben los proyectos minero-energéticos”…al servicio de las corporaciones transnacionales privadas” (Dussan, 2017) que pagaran para la acceder al subsuelo y poder así despojar a las  comunidades de sus territorios 


Por último y en tercera medida, se encuentran medidas más factuales, como el llamado a demandar todo acuerdo municipal que prohíba la minería, la presión para que se investigue a alcaldes y concejales que aprueben proyectos que atenten contra el desarrollo del sector minero o la posibilidad de que dichas consultas sean pagadas por los mismos municipios.


Todo lo anterior para evidenciar que Colombia se encuentra en un escenario bastante complejo y que si bien la idea de la paz pueda parecernos ideal y necesaria ( porque lo es) hay que tener bastante cuidado para que a través de estas no se nos profundice el modelo económico extractivista (y se retroceda en los distintos hitos de defensa territorial) altamente perjudicial desde cualquier punto de vista, inclusive desde el económico que suele ser sobre el que se nos impone este tipo de proyectos.


El afianzamiento de la cultura política en un escenario de post acuerdo es una necesidad irrefutable para que el conflicto armado nunca más pueda ser avivado ,sin embargo ,para esto es necesario que la participación política tenga garantías reales y que sus formas actuales tanto institucionales como las consultas o factuales como las movilizaciones – por solo dar dos ejemplos- tengan garantías reales , de tal modo que la participación pueda darse en cualquier escenario y no existen temas vedados como el gobierno quiere presentarnos hoy en día a la minería. 

Las consultas populares tienen un fuerte impulso mucho más allá de lo normativo, y lo que generan más allá de lo evidente que es prohibir el extractivismo o no, es afianzar y fortalecer la democracia, desde y donde importa y es decir desde las bases y el escenario local.


Bibliografía


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Guzmán García / CADTM - postaporteñ@ 1847 - 

2017-11-19